¿Tienes una empresa verde?

¿Tienes una empresa verde?
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Uno de los principales retos a los que se enfrentan las empresas que quieren seguir siendo competitivas es la sostenibilidad. Las prácticas sostenibles son una obligación en el contexto actual, si no legalmente, de cara  al mercado. De ahí que en los últimos tiempos se hayan incrementado los mensajes publicitarios a favor de la responsabilidad medioambiental y las estrategias ecológicas; pero ser una empresa verde va más allá de la publicidad.

Este reto es aún más exigente para las pymes, pero son precisamente esas organizaciones las que más pueden aportar al conjunto de la sociedad y quienes pueden generar el mayor impacto en el medio ambiente. Además, pueden contar con el apoyo tanto de organismos públicos como de proveedores ECO Friendly para sus transformación.

 

Primeros pasos para convertir tu organización en una empresa verde

La forma más evidente de empezar a ser una empresa verde, que cuide del entorno e interiorice prácticas responsables con el medio ambiente, es el cambio de hábitos: sustituyendo rutinas perjudiciales para la naturaleza e incorporando otras que sean ecológicas. En la medida de las posibilidades e intereses de la empresa, se pueden perseguir objetivos más o menos ambiciosos; pero cuidar del medio ambiente en la oficina no tiene por qué ser algo traumático, incluso con un impacto profundo.

 

Aprovechando el empuje del conjunto de la sociedad, una forma de transformar la filosofía de la empresa es sumarse a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La empresa es una palanca de transformación para las personas que están ligadas a ella, y los ODS son una oportunidad de involucrarlas para caminar hacia una actividad más sostenible, diversa, respetuosa e inclusiva. Aquí se pueden ver unos consejos para abordar los ODS.

 

Otra forma de impulsar la sostenibilidad de la organización es convirtiéndola en una empresa saludable. La promoción de la salud y el bienestar en una compañía la hacen, por un lado, más competitiva; y por otro, más responsable. El cuidado de las personas implica el cuidado del medio ambiente, porque no existe lo uno sin lo otro, así que, además de una palanca para el cambio, el cuidado de la salud es también una forma de concienciar para un mejor cuidado del entorno. Aquí se pueden ver las claves para ser una empresa saludable.

 

Por último, en estos consejos básicos para caminar hacia la creación de una empresa verde, es importante reflexionar sobre la corresponsabilidad. Las empresas tienen una serie de lazos entre sí que conviene revisar cada cierto tiempo. Esta práctica es habitual de cara a conseguir mejores condiciones, pero para una empresa que apueste por el futuro, es fundamental que incluya también la visión medioambiental. Por ello, se debe exigir a colaboradores, empleados y proveedores que profundicen en sus medidas para la sostenibilidad. Por ejemplo, a la hora de seleccionar una empresa de limpieza o promoviendo la Economía Circular entre stakeholders.

 

Las empresas que no se muevan hacia un modelo sostenible se quedarán fuera del mercado; por lo que adoptar la sostenibilidad como parte de la estrategia es vital para asegurar su permanencia a largo plazo. Pero a corto plazo, una empresa verde fortalece su imagen y está mejor preparada para cumplir los nuevos requisitos de regulación.