Cómo tener una oficina saludable

Cómo tener una oficina saludable
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La oficina, ese lugar de trabajo en el que muchos pasamos gran parte del día, no es solo un espacio en el que desarrollar nuestra vida laboral. También es un elemento clave en la propia actividad laboral que puede potenciar o lastrar la productividad. Por ello, cada día son más las empresas que dedican parte de sus recursos a mejorar estos entornos para crear una oficina saludable.

Según varios estudios, como el elaborado por WorldGBC en 2013, los atributos de las oficinas influyen en los trabajadores, de forma positiva o negativa. Por ejemplo, se sabe que ciertos colores influyen en el desarrollo de actividades intelectuales, que algunos muebles pueden deteriorar la salud de los trabajadores o que el diseño de un entorno de trabajo puede repercutir en el rendimiento laboral.

Pero la oficina no sólo influye de forma positiva en el trabajo de los empleados. Es, sobre todo, un factor de reducción del bienestar que aportan otros factores como el salario, las relaciones profesionales o la conciliación con la vida familiar. Es decir, no es tanto lo que se puede ganar con una oficina saludable, como las importantes pérdidas que puede generar si no se cuida el entorno. Una mala oficina es capaz de menguar la satisfacción en el trabajo, el rendimiento individual y, sobre todo, el rendimiento colectivo.

 

10 claves para conseguir una oficina saludable

Algunos informes incluso consideran que contar con una oficina saludable es una ventaja competitiva para la empresa. Dada la influencia que ejerce el lugar de trabajo en la motivación, bienestar y productividad del trabajador, no parece una idea descabellada.

Por eso a continuación enumeramos las principales cuestione que permiten tener una oficina saludable que cuide de los empleados y les permita desplegar todo su potencial en el trabajo.

 

Mobiliario

Dado que un trabajador pasa normalmente unas ocho horas en el lugar de trabajo, es preciso adaptar el mobiliario a esa presencia tan intensiva. La ergonomía juega un papel fundamental para evitar lesiones, mejorar la comodidad y favorecer la actividad laboral.

 

Limpieza

Además de ser una clave indispensable para el bienestar y comodidad del trabajador, una correcta limpieza es fundamental para proteger su salud. En Rivera Limpieza Integral y Servicios Auxiliares hemos visto casos de reducciones de casi un 30% en bajas por enfermedad gracias a la higienización, la limpieza del aire y el correcto mantenimiento de los puestos de trabajo.

 

Plantas

Tener plantas en la oficina nos hace más productivos. No sólo influyen en la sensación de felicidad de las personas, sino que la presencia de plantas verdes aumenta la participación, reduce el estrés, incrementa la capacidad de atención y dispone física, cognitiva y emocionalmente al trabajador para realizar su cometido.

 

Colores

Aunque siempre se ha asociado más a la imagen, está demostrado que el campo de visión de una persona en su puesto de trabajo debe ser armoniosa. Aunque se puede innovar según el sector, los trabajadores generalmente prefieren tonos neutros y suaves, así como combinaciones equilibradas en los colores.

 

Diseño y distribución

La actitud que se pretende imprimir a una empresa puede estar marcada por el propio diseño del lugar en el que se realiza la actividad productiva. Así, un diseño moderno incita a la innovación, los espacios abiertos a la colaboración y los entornos activos (con aparcamientos para bicicletas o zonas verdes) ayudan a mantener la salud de los trabajadores.

En los últimos años se han popularizado la presencia de zonas de esparcimiento en las oficinas, dado que se ha demostrado tienen una influencia directa en la motivación de las personas: salas de juego, zonas de descanso, gimnasios, etc.

 

Calidad del aire

La mejora de la calidad del aire puede suponer incrementos de la productividad en torno al 10%, gracias a la mejora de capacidades que se produce en el empleado por la disminución de concentración de CO2, eliminación de contaminantes y mejora de la ventilación.

En la actualidad existen diversas alternativas para mejorar la calidad del aire en la oficina. Además de contar con una buena ventilación, es posible emplear técnicas como la desinfección aeróbica para combatir la suciedad en el ambiente y los malos olores.

 

Iluminación

Existen estudios que indican que los trabajadores situados cerca de ventanas son sensiblemente más productivos que otros más alejados, y se cree que es debido a la exposición a la luz natural; aunque se considera probado que también influye contar con unas vistas agradables (por ejemplo, de la naturaleza).

En cualquier caso, es conveniente primar la iluminación natural en la medida de lo posible. De resultar inviable, una buena iluminación artificial que no sea excesiva y resulte cálida, mejora el ánimo para realizar actividades laborales y evita problemas en la vista.

 

Temperatura

El control de la temperatura es esencial para el confort. Es cierto que nunca se puede contentar a todo el mundo, pero la buena práctica indica que debemos huir de los extremos.

Aunque generalmente no se manifiesta así porque se trata de algo casi inconsciente, tener una buena temperatura es una de las cuestiones más importantes a la hora de valorar positivamente la satisfacción en el entorno laboral.

 

Acústica

A la hora de distribuir y diseñar una oficina es importante tener en cuento la acústica, sobre todo si es necesario contar con salas de reuniones o recintos para celebrar actos. El ruido influye negativamente en la concentración, pero también puede resultar perjudicial para la salud, motivo por el cual está regulado en el Real Decreto 286/2006 sobre seguridad de los trabajadores.

 

Decoración

La decoración, además de servir para reforzar el posicionamiento de la empresa de puertas adentro, tiene una influencia directa en los trabajadores. La británica Universidad de Warwick demuestra una mejoría de la productividad del 12% gracias al aspecto estético y el diseño de las oficinas en los trabajadores investigados.

El trabajador también debe ser activo a la hora de cuidar la oficina, por ejemplo, manteniendo el orden y contribuyendo en la limpieza; pero las cuestiones críticas requieren decisiones desde arriba. Invierte en el futuro de tu empresa mejorando la oficina para un incremento de la productividad y la satisfacción de los trabajadores.