Limpieza de escritorios compartidos en tiempos de coronavirus

Limpieza de escritorios compartidos en tiempos de coronavirus
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La limpieza de escritorios, una actividad siempre importante dentro de un protocolo higiénico en oficinas y despachos, se ha vuelto crítica durante esta pandemia.

Sin olvidar que uno de los primeros pasos para prevenir contagios de Covid-19 es mantener una correcta limpieza de manos, la desinfección de los escritorios en las empresas es fundamental. No en vano, las mesas son un punto caliente de contacto y por tanto, de contagio, por lo que es conveniente realizar una limpieza rutinaria de estas superficies, antes de realizar la desinfección.

En estos momentos, además, se recomienda no compartir mesas en las empresas. Los centros de trabajo conocidos como hot-desks, o mesas calientes, es una práctica habitual en numerosos centros laborales, más aún con el auge de los espacios de coworking. Lamentablemente, esta práctica por la que las mesas son usadas por distintas personas en función del momento, la tarea o el día, carece de sentido en medio de esta crisis sanitaria.

Las personas que utilizan una mesa, siempre que no sea la propia, deberían conocer qué se ha hecho antes y quién la ha utilizado, según un reciente estudio del especialista en infecciones Inivos Tautvydas Karitonas. Del mismo modo, los trabajadores deberían saber cuál ha sido el protocolo de limpieza de escritorios en todo caso; pero especialmente, cuando esos espacios de trabajo son compartidos o tienen una rotación de profesionales.

Intercambiar las mesas es una opción cómoda en muchos casos y, si las tendencias en diseño de oficinas se extienden, será algo habitual en las oficinas post-covid (ya que muchos empleados optarán por teletrabajar la mayoría de su jornada). Por eso es tan importante contar con protocolos de limpieza establecidos y controlados por parte de profesionales.

El hot-desking incrementa el peligro de contagio porque elimina la posibilidad del propio trabajador de controlar quién y cómo se utiliza su escritorio, o la mesa que emplea habitualmente en la oficina. Además, si se practica de forma poco controlada, puede dificultar el rastreo de contactos en caso de que se detecte una infección por coronavirus en la empresa.

Para evitarlo, en primer lugar, hay que concienciar y formar a las personas para que sean conscientes de estos riesgos, además de hacerles capaces de asegurar la higiene en niveles óptimos. Con la vuelta al trabajo tras el confinamiento, esto ha sido una tónica habitual en muchas oficinas, donde sus responsables han sido conscientes del reto y hay un protocolo establecido para las salas de reuniones, por ejemplo. En segundo lugar, es necesario establecer una rutina en caso de que no sea posible evitar compartir mesas. De este modo, se puede conocer quién ha usado cada espacio, cuánto tiempo, cómo lo encontró, cómo lo dejó y si se ha realizado la conveniente limpieza de desinfección entre usos.

En caso de detectarse un brote de coronavirus, las empresas se exponen al cierre temporal y a la necesidad de realizar una limpieza exhaustiva. En todo caso, la alternativa de establecer un protocolo de limpieza profesional habitual, con desinfección y medidas de seguridad adecuadas, es siempre más recomendable.

Muchas autoridades, como en el caso del Reino Unido, alertan sobre los escritorios compartidos en empresas en la actualidad; si bien ninguna a llegado a dar el paso de regularlo. Sin embargo, en estos momentos en los que la crisis está más cercana a finalizar, es importante mantener los más altos estándares de seguridad e higiene para que podamos salir, lo antes y lo mejor posible.

Desde Rivera estamos a disposición de toda empresa que quiera proteger la salud de empleados y clientes. Además de prestar especial atención a la limpieza de escritorios y otros puntos calientes, elaboramos un protocolo personalizado sobre la base de la PRL para facilitar el día a día de la organización con total seguridad en estos momentos tan complejos. Consúltanos sin compromiso.